SÍ o No al Open Science

Difícil pregunta la que nos plantean los responsables del programa Foster. Sin duda alguna, antes (y también después) de asistir hace unos días al workshop “Winning Horizon 2020 with Open Science” mi respuesta hubiera sido afirmativa, más aún porque solo me dejaría llevar por el nombre. ¿Extraño? Hasta que no puse los pies en la Universidad Carlos III de Leganés, nunca había oído hablar de tal posibilidad. Es cierto, también, que es mi primer año de doctoranda y que mi carrera profesional se ha desarrollado siempre fuera de las aulas así que la investigación seria y concienzuda es un mundo nuevo e intrigante para mí.

Aún así, ¿por qué no compartir los avances, esos datos y resultados que te ha llevado años alcanzar para que sirvan de punto de partida quizás a otro estudio que quizás ya no podrás hacer? El pasado curso supuso mi regreso a las aulas después de 20 años para realizar un Master en la Universidad Complutense. Y ¡cual no sería mi sorpersa al comprobar que ni siquiera como alumna de ese campus tenía acceso a la mayoría de los trabajos previos leídos! Totalmente incomprensible. Por eso, descubrir que existe un, llamésmoslo “movimiento”, a favor de la ciencia abierta, me parece maravilloso (siempre dentro de mi ignorancia).

Lo que sí me sorprende es descubrir que la Universidad Carlos III apuesta por el acceso abierto a la ciencia, y que tanto la biblioteca como el serviciio de investigación ofrecen servicios que serían muy útiles en mi difícil camino de estudio, y que nadie me ha informado acerca de ellos. Espero que no sea la única persona con este sentimiento de “estupidez por desconocimiento” y que comparta con quienes trabajamos fuera del ámbito académico pero que creemos que podemos ayudar con nuestros estudios y conocimientos a mejorar algo. ¿No sería posible que se realizase al menos una vez al año una presentación a los nuevos doctorandos sobre cómo emprender nuestro camino y con qué medios cuenta la univesridad para ayudarnos? Es cierto que contamos con la ayuda de nuestros directoers de tesis pero ellos no siempre están al tanto de todas nuestras necesidades y cómo satisfacerlas.

El coste de compartir

Partiendo de que no tengo problema alguno en depositar mis publicaciones en un repositorio institucional, lo que se escapa a mi comprensión es que optar por esta salida tenga un coste económico. Escuché con atención la opinión de mis compañeros doctorandos presentes en la sala y la de los expertos speachers y no daba crédito. Pero estoy segura de que los nuevos investigadores lograrán salvar esta piedra en el camino y que incluso los financiadores llegarán a comprenderlo. ¿No existe Internet para intercambio de todo tipo de datos?

El propósito de mi investigación es muy actual y también muy puntual, por lo que una vez finalizada creo que no tendrá una vigencia más allá de 5 años.  Aún así, a mi opinión, sus conclusiones tienen una repercusión importante tanto en la sociedad académica como en la sociedad en general. Además, su propósito es ayudar, mejorar algo. Entonces… ¿por qué guardarla para que solo tengan acceso a ella unos pocos? Y más, si cuando pueda llegar a estar al alcance de la mayoría ya no tendrá validez.

Entiendo las reticencias de otros investigadores a adelantar cifras o avances con los que está trabajando por miedo a que otros se apropien de ellos, pero ese no es mi caso. Aún así, la realidad es que aunque quiera compartir mis resultados, encuestas o recolección de datos con otros investigadores, el camino para hacerlo es realmente difícil y costoso. Es más, estoy “casi” convencida de que nunca veré mi nombre en una prestigiosa revista de investigación aunque sí lucharé para que mi tesis esté a disposición de todos al año y que puedan utilizarse mis conclusiones para ir actualizando un tema tan candente como el objeto de mi estudio. Espero que cuando llegue ese momento exista algua base de datos internacional que sirva para guardar esos datos a largo plazo son que suponga un desembolso económico considerable.

Respeto a los científicos

Vivimos en una sociedad global, pertenecemos a la Unión Europea donde hay una libre circulación de bienes y personas de lso estados miembros. ¿Por qué la libre circulación de la ciencia debe ser diferente? Debe ser abierta; eso sí, siempre que el investigador esté de acuerdo. Según mi humilde opinión, lo que no está bien es pasar de un extremo a otro: hoy no se comparte, mañana te obligo a hacer pública tu investigación”. Es su trabajo, su esfuerzo y él decide.

Yo, sin embargo, solo puedo afirmar que #IamAnOpenScientistBecause creo en los jóvenes investigadores y en un mundo mejor gracias a sus aportaciones.

Karmen L. Pascual

Deja un comentario